Lo bueno de una sana amistad es la confianza. Confianza, entre otras cosas, para ir a echar una meada junto a tus colegas, de manera alegre y desinhibida. Y así es como estos chavales han sido grabados, en plena explosión de espontaneidad y falta de pudor, compartiendo urinario o incluso aprovechando para jugar con sus meadas. Un auténtico reflejo del buen rato que saben pasar algunos, aunque sea meando entre amigos, y del que seguramente os hagan pasar a más de uno de vosotros mirándolos en estos húmedos momentos ; )
No hay comentarios:
Publicar un comentario